Quinto capítulo: “Sasá Kuesro, los niños juegan”.

Sasá Kuesro, los niños juegan.

Las olimpiadas tradicionales U’wa son un espacio para que el niño deje ver sus habilidades al enfrentar la naturaleza, trabajar en equipo y preservar la tradición oral. Los etnoeducadores asumen este evento como un lugar de encuentro para revitalizar los juegos autóctonos y fortalecer aspectos de la cultura. Los niños juegan, ríen, corren, nadan, cazan, trepan y, sobre todo, aprenden.

Cuarto capítulo: “Recuerdos de Koakhashbara”

“Cuando llegaron la misiones católicas ¿Qué pasó con nosotros los indígenas? y ¿Cómo vivimos con ellos?… En ese tiempo yo estaba muy pequeño y le cuento hasta donde yo sé”.

Esta es la historia Koakhashbara, un lugar con recuerdos no muy gratos por parte de los ancianos U’wa, que se resisten a olvidar los abusos que el siglo pasado cometió la iglesia católica en su territorio. Pero también está la alegría de un lugar que a pesar de las cicatrices hoy tiene sonrisas en sus pasillos.

Tercer capítulo: “Wiwá, Mujer U’wa”.

Una niña pesca en un pequeño arroyo, juega a buscar el alimento, luego crece y decide pasar de niña a mujer portando con orgullo la kókora. Mientras tanto aprende a tejer y a trabajar. Cuando decide criar, decide también ser escudera de las tradiciones y ejerce su liderazgo dentro de la comunidad como cacica o cabilda. Este es un encuentro con la tenacidad y la alegría de la mujer U’wa.

Segundo capítulo: “Vidas en fuego”.

Para el U’wa el fuego es sinónimo de familia, de tradición y de encuentros místicos. En una vivienda U´wa el fogón es el centro de las labores diarias, el fuego nunca se apaga, en momentos especiales se reemplaza. En este capítulo el fuego acompaña la fabricación de utensilios de uso diario y con este se tosta el hayo, tradición que les enseña sobre el territorio, les permite hablar, cantar y conocer.

Primer capítulo de la serie. “Tejiendo el Sírshita”

El tejido en finque es una tradición milenaria de los indígenas U’wa que se ha visto amenazada por el encuentro con las tradiciones de occidente. Algunos abuelos hablan de la posible pérdida de esta tradición, otros artesanos trabajan por fortalecerla en niños y jóvenes para seguir tejiendo el camino de Sira, el Sírshita.